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Arqueología Histórica

A pesar de la conmoción producida por la destrucción y la muerte que acompañó a la Conquista española, la línea que marca el final de la época prehispánica y el inicio de la novohispana es tan sutil, que usted podrá observar en esta sala cómo algunos aspectos culturales netamente mexicas sobrevivieron por algún tiempo entreverados con el nuevo pensamiento europeo desarrollándose, con el tiempo, en nuevas formas y estilos que hicieron desaparecer poco a poco el mundo antiguo. Los objetos aquí exhibidos abarcan desde esos inicios de la colonia, hasta el siglo XX.

Realizando un recorrido por el tiempo, vemos cómo Moctezuma II fue testigo de varios fenómenos interpretados como funestos presagios, destacando de entre ellos la visión de un cometa con su larga cola. Cuando llegaron los españoles, Moctezuma pensó que había vuelto Ce-Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl y envió a sus mensajeros a recibirlo con regalos. Al regresar a Tenochtitlan, los mensajeros le contaron de los truenos y del hedor de la pólvora, de la grandeza de los caballos y del poder de esos hombres desconocidos, por lo que Moctezuma tuvo miedo. Con estos sucesos comienza el final del imperio mexica.

Una vez iniciada la guerra de conquista y tras varios días de cruenta batalla, ante el asedio mexica y ya muerto Moctezuma, Hernán Cortés abandonó la ciudad de Tenochtitlan, en junio de 1519. Durante la llamada "Noche Triste", los españoles cargados de rico botín, tratan de escapar por la calzada de Tlacopan, hoy Tacuba, y ante la premura de la huída, algún soldado español perdió este tejo de oro.

En las excavaciones del Templo Mayor, fueron encontrados muchos objetos correspondientes a la ocupación española. De los inicios de esta ocupación es una basa de columna colonial que muestra la reutilización de esculturas prehispánicas con contenido religioso para la construcción de edificios novohispanos.

También se hallaron escudos heráldicos usados por los nobles, tanto criollos como peninsulares, con el diseño correspondiente al apellido, mismos que eran colocados en las fachadas de las casas, con lo que se distinguía a una familia de otra.

A partir de 1541, los mexicas conquistados fueron aprendiendo diferentes técnicas de alfarería europea como el vidriado, además del empleo del torno. Así la cerámica indígena adquiere nuevas formas y estilos. Además, desde el siglo XVI se realizaba el intercambio comercial con el Oriente a través del Galeón de Manila, que traía al puerto de Acapulco diversos productos como son: sedas, porcelanas y marfiles. Fue en 1815 cuando llegó el último Galeón de Manila a ese puerto, terminando así un ciclo de 250 años de comercio continuo.

Una de esas técnicas novedosas producto de la influencia europea fue la cerámica de mayólica, que era una loza cubierta por una capa vidriada metálica, que se lograba con una mezcla de estaño, plomo, arena, sal y agua y que, según las ordenanzas de los loceros en 1653, debía llevar una arroba de plomo y seis libras de estaño.

La técnica del vidrio soplado se comenzó a trabajar en Puebla en 1542, y el vidrio plano para ventanas y vitrales se elaboró hasta el siglo XIX. Destacan en esta sala varios objetos de vidrio, como por ejemplo, el fragmento de vitral pintado con la representación de la cara de un niño, una aguja para tejer, y una "botella de entierro". El mosaico de azulejo es otra de las técnicas de origen árabe utilizadas durante la colonia y no son pocos los ejemplares que se encontraron en las excavaciones del Proyecto Templo Mayor y del Programa de Arqueología Urbana.

Como resultado de la gran influencia europea, en la primera mitad del siglo XVIII se empezó a incrementar el uso del molde para la producción en serie de figuras de arcilla color café claro, que fue la más favorecida en esa etapa. Recordemos que el empleo de moldes ya era común desde la época prehispánica.

En los trabajos arqueológicos se localizó un pozo de visita que es una pieza de cerámica que posiblemente funcionó como registro para conducto del agua, además de servir para limpiar los sedimentos acumulados en las tuberías.

Por otro lado, el empleo de metales como el oro, la plata y el cobre fue una práctica común en el Postclásico prehispánico. A la llegada de los españoles, la explotación y el uso de otros metales como el bronce y el estaño, entre otros, así como las nuevas técnicas ampliaron este horizonte de modo sustancial. En las excavaciones del Templo Mayor y del Programa de Arqueología Urbana fueron encontrados muchos objetos de metal que corresponden a diversas etapas de nuestra historia, dependiendo de la profundidad en la que fueron hallados. Así tenemos, cucharas, dedales, una pulsera, tijeras, clavos, botones, alfileres, un estuche para lápiz labial y una polvera, entre otros, además de monedas que igualmente abarcan varios periodos históricos.

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Ultima modificación: 30 de Octubre, 1997
Museo del Templo Mayor, Instituto Nacional de Antropología e História, México.
Seminario #8, Centro Histórico, Cuauhtémoc, México, D.F. 06060
©Copyright 1997
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